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Hereda el Derecho y lo hace su pasión


Publicacion:03-06-2019

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El trabajo, esfuerzo y tenacidad constante han llevado al jurista a forjarse en un nombre con alto nivel de compromiso social y profesional

 

Más que heredar el gusto por la carrera del Derecho, como lo habría desarrollado su  padre, el jurista local Alberto Herrera Hernández hace de su profesión su gran pasión, y esto lo lleva a desarrollarse en diferentes facetas de su vida.

El trabajo, esfuerzo y tenacidad constante, son características primordiales que han llevado al jurista, educado a “la vieja escuela”, a forjarse en un nombre y quien además destaca por su alto nivel de compromiso social y profesional.

Desde niño se podría decir que tenía tatuado en el  alma el ser abogado,  pero este tenía aún así dudas de que carrera abrazar, pues tenía un perfil idóneo para ser Médico, ello ante lo social humano de la carrera.

Cosa que al final no pasó así, pues fue más su visión de ayuda a los demás, al desprotegido y el ánimo de hacer justicia en sociedad, lo que lo hace perfilarse de manera directa a ser abogado.

Alberto Herrera Hernández nace un 26 de marzo de 1985, es egresado de la Facultad de Derecho, del Centro de Estudios Universitarios del CEU, de la Generación 2003-2006 y su vida profesional ha sido magna.

“El tema de mi estudio en la abogacía, yo inicié saliendo de la prepa a estudiar medicina, presenté y pasé, y por cuestiones del destino no pude continuar, entonces, mi papá es abogado y siempre me llamó la atención esa materia o ese ámbito del derecho y me decidí a estudiar leyes, esa fue la razón, fue muy accidentada pero finalmente el lazo familiar por parte de mi papá me orilló a abrazar esa carrera”.

“La carrera me sorprendió, no esperaba tener o conocer el derecho como lo conozco ahora, en realidad la experiencia que tenía por mi papá estaba orientada a tener una función jurisdiccional y trabajar en juzgados y tribunales y no en el litigio, ahora que conozco un poco del trabajar en juzgados y tribunales y para haber trabajado para las autoridades y ahora emprender en el litigio es una visión que no tenía al principio”.

Dicho ello, aunque si conocía la carrera de Leyes, al estudiarla, esta le abrió  un mundo distinto, a lo que el sorprendió para bien, pues la abogacía  era otra cosa en el ejercicio profesional.

“Yo dialogaba mucho con mi papá, el Licenciado Alberto Herrera Lugo, él siempre ha sido un hombre muy apegado a la familia, que cuando tenía un viaje o algún tema por parte de su trabajo siempre movió a su familia con él, igual mi madre, siempre por la relación con mis papás estuve pegado a los juzgados pues le gustaba que lo acompañáramos, siempre estuve involucrado por él”.

Mi papá se desarrolló en el Poder Judicial Federal, todavía es Secretario ahí, está próximo a jubilarse, es un orgullo para mí”.

“Era común que nos moviéramos de entidad. Nosotros somos de Nuevo Laredo, mi familia es tamaulipeca, el trabajo nos trajo a esta ciudad, y aquí nos desarrollamos tanto mi hermana como yo aquí en Monterrey”.

Para él como para su familia el dialogar en la mesa de asuntos legales era algo muy común, así como el viajar de una entidad a otra por el amor de su padre a su carrera, es por ello que el derecho prácticamente lo heredó, cosa que la habría de dar un panorama completo a lo que habría de desarrollar como profesional.

“Gracias a Dios tuve la intención de estudiar y trabajar al mismo tiempo desde que comencé la carrera, el consejo de mi padre fue que no me dedicara al cien por ciento, que no trabajara para el Poder Judicial, pero no le hice caso, entonces mi primera experiencia laboral aún estudiando fue cuando ingresé como meritorio a un juzgado de distrito en materia administrativa, y esa fue mi primera experiencia”.

“Obviamente fue un gusto para mi papá que yo ingresara por mis méritos, y razón es que duré ahí casi 10 años, entonces así fue como ingresé al Poder judicial.

Entré a mediados de la carrera a trabajar como meritorio al Juzgado Primero en materia administrativa y gracias a Dios cuando me gradué ya tenía mi base como oficial, me siento afortunado de haber decidido el trabajar y estudiar al mismo tiempo; era trabajar en las mañanas y estudiar durante las noches, finalmente rindió frutos”.

Como hombre de derecho, aún siendo estudiante, nuestro jurista sabía que tenía que hacerse de un nombre, por ello toco puertas por el mismo para que le dieran oportunidades de  laborar.

“En virtud de que el consejo de mi papá, al aconsejarme al Poder Judicial, mencionó que era algo que no le gustaba para mí, él prefería que yo litigara, pero por alguna razón decidí hacerlo, y toqué la puerta del Juzgado Primero, en donde el titular era el licenciado David Cardoso Hermosillo, una persona de la que aprendí mucho y que gracias a Dios pude conocerlo y me dio la oportunidad de entrar al juzgado”.

“Me dio la primera base como oficial, después él salió del juzgado porque fue magistrado, pero me dejó una gran enseñanza el licenciad David Cardoso”.

“Así es, y el trabajo que hace uno como meritorio es bien importante, la verdad los estudiantes creen que es muy sencillo o que por el hecho de ser buenos estudiantes merecen tener o ganar un sueldo pronto, como abogado uno tiene que forjarse desde abajo y esforzarse de sobremanera para poder tener éxito. Las cosas no son sencillas, el esfuerzo tiene que ser mucho”.

En esta etapa de aprendizaje la curva fue magna, pues no solo se quedó ahí siendo estudiante, sino lograr consumarse por cerca de diez años.

“Después de casi 10 años salió la oportunidad para ir a trabajar para el municipio de San Pedro, que de igual forma era un ámbito que no conocía pero que estaba relacionado con el trabajo que había hecho en el juzgado, porque principalmente lo que se da en un juzgado de distrito es resolver o analizar juicios de amparo, y el municipio de San Pedro me invita en el año 2013 para ser Coordinador de Amparos, entonces seguían muy ligado a los temas del juzgado pero ahora dependiendo de la autoridad del municipio de San Pedro”.

El jurista estuvo  laborando en la administración de Ugo Ruiz Cortes,  esto cuando le invitó a participar el Licenciado Macario Oviedo y el Licenciado Alejandro López, dicho sea de más, a quien le  agradeció por la oportunidad.

Después de llegar a la ciudad como Coordinador de Amparos, trasciende a la Administración, hubo cambios de Administración y sale Ugo Ruiz Cortes e ingresa Mauricio Fernández y continúa en la administración en la Dirección Jurídica, laborando  ahí  hasta el año 2018, ya con los cambios de gestión e ingreso de Miguel Treviño de Hoyos.

“El trabajo ahí me dejó experiencia, el haber conocido el actuar de la autoridad es bien importante, la visión de la ciudadanía se respeta, pero en realidad en la autoridad o en sus trabajos tanto gubernamentales, estatales y municipales y claro que no era lo mismo, fue muy difícil soltar la idea jurisdiccional a hacer las cosas o analizarlas desde una visión de juez o una visión de resolver un conflicto cuando ahora me tocaba defender dentro de un conflicto. Es muy complicado cambiar esa visión, pero con el tiempo pudo irse transformando.

Ahora defender los actos de autoridad, tratar de hacerlos mejor es algo que fue mi convicción desde que entré al municipio, si es complicado, pero se logra con el tiempo”.

De esta aventura laboral, como la decisión de ser su  propio jefe, de emprender otro sueño, el tener su despacho y hacer carrera por su cuenta.

“Salgo con el cambio de administración y ahora a comenzar a emprender el vuelo solo y no trabajar para nadie, ahora yo estoy empezando a ver asuntos por fuera, la gente o los contactos que puedes hacer durante el camino ahí se quedan y algunos te buscan para que los apoyes con alguna estrategia en asuntos diversos”.

“Mi oficina está  en San Pedro, y ahí es donde despacho normalmente a las personas, ahorita que estamos empezando es ver a las personas que solicitan los servicios donde ellos lo consideren”.

“Tenemos una responsabilidad muy grande, soy padre de familia y el cambio de chip o la incertidumbre que genera el no tener sueldo fijo es importante, como nuevo en esto, no miento que cuando termina la administración y la incertidumbre que genera, despierta cierta inquietud en mí por el emprendimiento, pero ahora Gracias a Dios el compromiso va bien, el compromiso con mi familia es muy importante, entonces hacemos el esfuerzo día con día para que todo pueda estar bien”.

Como hombre de derecho y a titulo personal  nos detalla que en la vida hay que ser honestos, actuar siempre con la verdad y dignificar su vida como su carrera.

“Es muy personal, cada uno se dedica y hace un esfuerzo para que lo vean bien, con el tiempo te vas dando cuenta que la fama de los abogados es que no todos son buenos y no todos son malos. Hay compañeros que son muy respetables y otros que no valoran el esfuerzo que se tiene, para eso ni la situación, hay que gente que busca aprovecharse de situaciones y no es el enfoque que se le debe dar a la carrera y con la intención de solucionar conflictos y no de hacerlos más grandes”.

Esta visión  lo aprendió en gran parte su padre, Alberto Herrera Lugo, pero igualmente por grandes maestros que lo han hecho a él en la vida y a quienes estima.

“Obviamente el ejemplo de mi padre, es una persona muy humana que siempre se ha dedicado a ayudar en la manera de lo posible a las personas, eso en el plano personal, y en el plano laboral tanto el licenciado David Cardoso y el Licenciado Macario Oviedo y el licenciado Alejandro López y el licenciado Eduardo Cruz, quienes son por decir algunos”.

“También el arquitecto Fernando Garza Treviño, el Licenciado Alberto Ortega, son personas que han marcado mi forma y estilo de trabajar, estas personas son las que anteponen la razón siempre a proteger y salvaguardar el interés humano, son personas que valoran mucho el aspecto personal y que es muy importante en la abogacía, estamos en un estado de derecho en el que no siempre es lo más justo, hay que ponderar y tener un equilibrio entre la justicia y el derecho y es lo que he tratado de aprender de estas personas: ser más justo y buscar siempre la justicia a favor de las personas”.

Nombre.- Alberto Herrera Hernández. 

Fecha de Nacimiento.- 26 de marzo de 1985.

Padres.- Alberto Herrera Lugo  y Silvia Hernández.

Hermana.-Silvia Vanessa Herrera. 

Esposa: Blanca Martínez.

Hijos: Karol Deyabeth, León Alberto, Isabela y Ámbar Andrea.

-Es egresado de la Facultad de Derecho, del Centro de Estudios Universitarios del CEU, de la Generación 2003-2006

 



« El Porvenir/ Alberto Medina »
Gustavo davila         2019-10-11 17:47:39
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Me proporciona su tel para una asesoria legal , saludos
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