Legal


Asume el Derecho como todo un reto


Publicacion:17-06-2019

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Miguel Ángel Gurrola Martínez desde muy joven optó por estudiar derecho, es egresado de la FACDyC de la UANL 2009-2012

Hombre de convicciones, de empuje constante y de visión de trabajo, es como se puede definir al Licenciado Miguel Ángel Gurrola Martínez, quien junto a su familia se ha hecho así mismo en el mundo profesional y social.

Desde muy joven optó por estudiar derecho y no claudicar ante las diversas adversidades de la vida, dese el tiempo, las responsabilidades educativas y obviamente humanas que fue adquiriendo en su vida, como la de ser papá a una muy temprana edad.

Creyente en el visión  de trabajar en equipo, siempre ha sido muy pro activo, con metas fijas y bien definido el camino para el éxito, por ello ya sea como asesor jurídico, u abogado postulante, siempre deja algo de él en cada persona o cliente que llega a conocer, y esta, es la tranquilidad de que vendrán tiempos mejores, ello al resolverles sus inquietudes.

Nuestro entrevistado nace un 11 de noviembre de 1991, es egresado de la FACDyC de la UANL 2009-2012, con especialización en  el litigio, aunque conoce un poco  de todo, hasta de contaduría y derecho en la función pública y el coucheo legal.

Y aunque optó por ser abogado al soñar que tendría  un desenvolvimiento en la carrera judicial o bien criminal, no se desangeló de la profesión, pues la carrera le ha dado mucho más de lo que el mismo esperaba.

“Quise ser abogado en el momento de la juventud, donde yo decido fue porque cuando termino la preparatoria pasan un curso importante por ahí de la policía federal y en cuestión de inteligencia pedían alguna carrera afín a derecho o criminología o ciencias jurídicas o alguna carrera en cuestión policiaca y mi idea era formar parte de esa cuestión de inteligencia en la policía federal”.

“De hecho hecho, en mi familia todos son contadores, y yo soy el único abogado. La decisión fue importante y crucial porque mi padre estaba en contra de que fuera abogado, decía que los abogados tenían mala fama por situaciones que le habían tocado en su tiempo, pues los abogados tenían mala fama, mi papá fue el primero que me lo dice y me dijo que fuera contador”.

Pero esta visión en el hogar no le impidió buscar sus sueños  y obviamente tratar de desarrollarse en las ciencias legales.

 “Yo me decidí por ser abogado con el apoyo de mi madre porque mi madre sí me apoyó, y decía que estudiáramos lo que quisiéramos y nos naciera del corazón, entonces desde ahí empecé a ver la carrera”.

“Al principio era como cualquier chavo de la prepa que no sabes bien qué onda e inicialmente fue por eso, por estar en la inteligencia de la policía federal”.

“Y la verdad siempre he sido muy estudioso e inteligente, me considero muy responsable y lo primero de mi carrera me fue muy bien hasta hablando ya el tercer semestre cuando conocí a mi ahora esposa y pues tuvimos un niño y ahí ya fue toda una cumbre y algo difícil por la cuestión de que tenía que mantener a uno de mis hijos”.

Y es que en la cuestión de la carrera al momento de estudiar era una cosa pero al trabajar  no sabía qué era lo que se venía después.

El veía muy fácil el estudiar y leer para poder machetear cosas para poder sobresalir de esa materia, pero realmente no fue tan difícil el estudio, ni le  costó una carga, sino el enfrentarse al mundo laboral.

“En el transcurso de la carrera me  casé en tercer semestre, tenía 19 años y bueno era de echarle trabajar y estudiar. En ese tiempo no conocía, estaba en tercero y nadie te daba un trabajo serio así, mi suegro tiene una constructora y fue quien me apoyó para entrar como auxiliar contable ahí ayudando a hacer facturas y cosas así, ahí fue donde volteé a otros lados”.

“Laboro con mi suegro tenía un sueldo importante, a final de cuentas era mis suegro y me quería apoyar para tener al niño. Antes del noveno semestre, por ahí de octavo a noveno me decido a buscar algo sobre mi carrera, pero realmente no sabía que buscar porque nunca me había dedicado a eso entonces estaba buscando juzgado, pero no te pagaban”.

Dicho ello de ahí parte a desenvolverse en el mundo profesional y hacerse de un nombre y prestigio, cual sigue poniendo en alto.

“Fue hasta que un amigo mío me ofreció un abogado que él conocía, que andaba buscando practicante y que si me interesaba. Fui a entrevista, me quedé con él y estuve alrededor de un año”.

“El amigo que me recomienda es Alan Eduardo Rodríguez Montoya, también compañero mi de generación, y con el abogado que es mi padrino y quien me inicia en la litigada es el Licenciado Rolando Hernández Oviedo”.

Ahí en principio cuando trabajaba, estaba ubicado en la Avenida Constituyentes en la Colonia Linda Vista, donde  en ese tiempo el Licenciado llevaba materias como Civil, Familiar, Mercantil, y aunque  había otros socios que los acompañaban y veían la materia Penal y Laboral, nuestro jurista  veía un poco de todos los casos, hasta juicio en casos del IMSS.

“Ahí  comencé de cero, mucho de cuando nos invitan a pláticas, platicamos con la gente y adultos que están estudiando y les decimos que el alma y lo más importante del abogado es el litigio, es la esencia, litigar y defender. Por eso se llama abogado, por abogar sobre otras personas”.

“Yo veo que en la UNI no hay un centro de litigación, pero no le dan el impulso que debiera, la mayoría de los de la UNI prefieren estar en un juzgado o irse a una empresa corporativa pero el litigio es muy pocos los que están litigando”.

“Cuando llegué ya había compañeros que estaban conmigo como a los tres o cuatro meses como he sido responsable llevaba un orden de los expedientes y empecé a tomar yo para aprender cómo se llevaban los juicios porque la materia de oralidad apenas estaba comenzando y me involucre y leí hasta que el licenciado nos empieza a delegar un poquito y al final de cuentas nos encargaba algunas cosas y algunos escritos de qué es lo que seguía que investigara sobre la ley y qué es lo que podíamos ayudarle a él pues era el titular. Le ayudamos y como a los tres o cuatro meses me mencionó que si quería ayudarle a ser el encargado de los tres chavos que estaban ahí y le dije que estaba bien. Entonces ahora yo llevaba un control de todos los expedientes que era civil, familiar y mercantil”.

Ahí conoció lo que era salir a la calle, buscar los juzgados, atender clientes y darle sobre todo  seguimientos a casos en proceso.

“Ahí aprendió de todo, sí, pero como el padrino sabía que yo no sabía nada, al principio me acompañaba, ya después me mandaba a investigar, él se sabía todo el procedimiento, pero a final de cuentas me decía que como le tengo que hacer porque a lo mejor tienes que sacar el folio para ir al emplazamiento y se sabía todo eso, pero ya ni sabía con quién dirigirse entonces me tenía preguntando. Igual de volada en los juzgados a veces no son tan gachos y te dicen cómo hacerle a sabiendas de que era la primera vez”.

Además llegar a coordinar a los demás juristas,  lo hace crecer como profesional y más en el  lado humano de la carrera, pues le dio la oportunidad de aprender mejor las cosas.

“Yo lo tomé porque el licenciado me veía que para esa fecha que es 2013 que sabía que iba a tener a mi segundo hijo, él me veía como padre de familia y más responsable y centrado. Mis compañeros si eran inteligentes, pero nada más me esperaban el viernes para echar unas cheves y tenían otras preocupaciones y yo era y sigo siendo muy responsable”.

“De ahí ya había conocido a uno de mis mejores amigos se llama el licenciado Gastón Alemán Rizzo, es de mis mejores amigos, nos volvemos a reencontrar en la facultad y vemos cómo tratar de abrir un despacho los dos juntos y platicamos y en ese tiempo tenía otra idea porque otro amigo mío me invita a ser parte de su empresa, primero como abogado y luego como gerente de recursos humanos y de ahí parte ser el abogado y ver un poco de lo corporativo porque analizábamos las actas consecutivas, y tenía que ver la cuestión de los empleados en lo que se ocupara y también el nuevo reto de decir no sé nada de esto porque yo ya litigaba, son cosas diferentes y parejeando ahí la gerencia de recursos humanos en el despacho ALMAN, Despacho Jurídico Contable que nos ha costado siendo socio fundador con mi compadre Gastón alemán Ruiz”.

“Trabajé mucho en la empresa Nutrimental SA de CV. Esa empresa ahorita ya no existe, o bueno no sé si exista realmente porque se fueron muchos empleados, hubo rotación y tuvieron problemas el dueño y creo que se separó. Yo me salí de ahí porque quería meterle aquí al despacho y de todos modos sí fungí una que otra cosilla en otra empresa, pero ya era diferente”.

“Aquí, la verdad es que en experiencia agarré mucha en cuestión de actas constitutivas, asambleas, realizando los recursos humanos poniendo protocolos de seguridad y enfocado a lo corporativo”.

JURISTA DE RESPONSABILIDADES

Al asumir  el reto de ser  dueño de su propio tiempo vio con ello una gran  responsabilidad, pues no era solo ver por el y los suyos, sino emprender una aventura para llevar por buen puerto el despacho, atender bien a los clientes y cumplir con las expectativas.

“Aquí somos cuatro los fundadores que es Gastón Alemán Rizzo, Crescencio Guzmán, y Yair Alexander Martínez mi hermano quien es contador igual que Crescencio”.

“Aquí si se ve la contabilidad, aunque conocemos muy poco porque ellos tienen la situación muy controlada y a lo mejor llega un cliente o una persona que dice que tiene un contador y entonces se manda directo con ellos y ellos ya realizan su trabajo”.

“Aquí la función es específica, vemos los abogados materia civil familiar, mercantil, laboral y el compadre está terminando la maestría de amparo ya estamos viendo amparo”.

Y es que esta diversificación profesional le da la oportunidad de crecer y ser mejor cada día, viendo siempre hacia  un mejor futuro.

“El despacho conlleva mucha responsabilidad, al momento de ser tu jefe también implica muchas obligaciones, tener que mantener una situación en cuestión de gastos y compromiso con tus clientes, no quedar mal nunca, nunca hemos tenido algún problema en estos 5 años que tiene el despacho fundado, la mayoría nos recomienda y nos da mucho gusto. Tenemos una obligación con los clientes”.

“Recuerdo que el licenciado Rolando me decía y siempre me dijo que me acuerde que en todos los juicios son como enemigos a vencer, pero siempre el primer enemigo a vencer es tu cliente. No se refería a que el cliente era malo, sino que el cliente pensaba que el contándote una parte que lo que él creía que era bueno o ibas a poder ayudar. Había cosas que te ocultaban y esa era la diferencia.

Yo no comparto la idea de que el cliente tiene la razón, sino que el cliente nunca tiene la razón y por eso está con nosotros”.

“A veces quisiera tomarles foto a algunos clientes de cómo llegan estresados y se van rejuvenecidos y le quitan muchos problemas, ellos piensan que haciendo otras cosas lo iban a lograr, para mí eso no es fundamental que el cliente tenga la razón más bien yo creo que tiene que confiar en nosotros porque somos los expertos en la materia para ayudarle en cualquier situación que tengan por eso te decía que no publicaras eso”.

Para el jurista cada caso es un  reto y para el despacho siempre es un nuevo reto cada día: “Aquí somos abogados titulares, también tenemos colaboradores que en su medida a lo mejor en una situación más complicada y compleja hablando de esa materia si nos coucheamos con ellos y nos ayudan en ese tipo de materias e igual nosotros colaboramos para ellos, siempre ha sido para nosotros un reto el enfrentarnos a cosas que ya conocemos pero que tan sólo son otras materias y que viene siendo lo mismo”.

“Con la reforma laboral también podremos manejarlo mejor porque se meterá a nuestro rango”.

Gurrola Martínez reconoce que la carrera ha sido de una curva constante de aprendizaje, donde grandes juristas y obviamente sus padres lo han guiado, pero a quienes admira y reconoce firmemente son hoy colegas muy apreciados como: “Aprecio mucho a los Licenciados Erick Garza,  la Lic. Mariela, Lic. Galindo, el Doctor Manuel Acuña,  el Doctor Julio César Martínez Garza, Lic. Soto Toledo, el Doctor Mario Alberto Garza, muchos”.

 “Me acuerdo mucho, y a lo mejor dirán que es un recuerdo malo pero me acuerdo mucho de un maestro mío que no me acuerdo el nombre pero así Licenciado Palomino me daba derecho civil y el me presionaba mucho porque yo era uno de sus mejores estudiantes y no me reconocía, tenía esa situación y siempre que me veía me decía: “Ingeniero métase al salón” y de ahí fue como que me enseño muchas cosas porque era muy estricto y apegado a lo que decía la ley, cuando nos decía qué onda con esto o tú como sabes eso, y el decíamos que trabajamos y luego nos decía que no era cierto que no trabajábamos y nos hacía la presión”.

“Otro maestro era Julio César Martínez Garza, Abogado litigante, doctor en la maestría de amparo quien fue de los impulsores en los juicios orales, excelente maestro. Le compartí un recuerdo a mi compadre porque ahorita es uno de los maestros de él pues está estudiando su maestría, le compartí un recuerdo en donde salíamos a las 9:10 de la escuela y estábamos en un tema muy importante sobre los recursos en materia de amparo y estábamos platicando y viendo y veía mi reloj y ya no había nadie en la facultad y el profe seguía hablando y nadie le decía nada. Hasta que el veía la hora y se deba cuenta que ya había terminado. La clase de él era muy interesante es un abogado que sabe mucho y que aplica sus conocimientos a otras personas, ayuda a enseñar a los demás, por eso él fue quien nos dijo que la esencia del abogado es la litigada”.

Nombre.- Miguel Ángel Gurrola Martínez

Fecha de Nacimiento.- 11 de noviembre de 1991

Esposa: Jessica Nayhelli Ávila Carrillo

Hijos: Miguel Ángel Gurrola Ávila y Eiker André Gurrola Ávila

Padres.- Miguel Ángel Gurrola Flores y María Virginia Martínez Betancourt

Hermanos.- Jair Alexander y Ana Karen

-Es egresado de la FACDyC de la UANL 2009-2012

 



« El Porvenir/ Alberto Medina »
Maria Lopez         2019-06-21 12:41:31
Persona conflictiva
Es una persona muy conflictiva, nada recomendable
UANL         2019-06-17 17:36:12
Inconsistencias
Egresado 2009-2012?? , pero las carreras son de 10 semestres en Facdyc, con razón no hay cédula profesional a su nombre.
Sexybagita         2019-06-17 15:26:07
Es un mal vecino
Y asi como dice el titulo exige pero no quiere pertener a la mesa directiva para mejoras y cambios y culpa a toda la colina de que le robaron su perro aún sabiendo como estaba la seguridad en la colonia en la que avita. Saludos!
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