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República Dominicana, descubre sus secretos


Publicacion:30-06-2019

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En República Dominicana encontrarás mucho que hacer desde deportes de aventuras, cultura y por supuesto muchos kilómetros de playas

Está situada en la isla de La Española, ocupando más de dos tercios de su extensión, siendo el otro tercio perteneciente a Haití. Normalmente asociada a playas paradisíacas del Caribe, a un clima excepcional, a su delicioso ron o a la amabilidad de su gente. Sin embargo, es un país que también esconde mucho más, lugares desconocidos para el gran turismo donde puedes aprender de la cultura y la historia. Así que tienes que lanzarte a la aventura de conducir por sus carreteras, de probar sus deliciosos jugos y su buena comida y de disfrutar con la simpatía y autenticidad de su gente. En República Dominicana encontrarás mucho que hacer desde deportes de aventuras, cultura y por supuesto muchos kilómetros de playas aunque no todas ellas accesibles. Pero si de escoger se trata, no puedes perderte ninguno de los siguientes rincones:

 

Puerto Plata

   Desde el único funicular que hay en el Caribe puedes disfrutar de la vista de enormes parajes desde grandes alturas sin necesidad de escalar ni ascender por estrechas carreteras. Además de las superficies a nivel del mar, Puerto Plata esconde montañas peculiares y bastante elevadas que guardan una que otra sorpresa: te recomiendo mantener los ojos bien abiertos, ya que puedes descubrir cuevas ocultas que llevan a manantiales y arroyos que fluyen dentro la montaña.

   Si se trata de ir al mar, desde la playa La Ensenada te puedes embarcar en una lancha para recorrer los manglares y llegar a Cayo Arena, un paraíso en medio del mar, impresionante experiencia: un pequeño terrón de arena blanca en una zona totalmente aislada y con poca población.

 

Los 27 Charcos de Damajagua

   Este hermoso lugar es un claro ejemplo del turismo sostenible, queda ubicado en el municipio de Imbert en Puerto Plata, allí te encontrarás con una hermosa vereda que seguro te sorprenderá con sus magníficos 27 “charcos” cada uno con una belleza distinta, este lugar te asegura una conexión con la naturaleza y las aves. Siempre de la mano de algún guía local, que te enseñará los orígenes de este fantástico lugar mientras admiras las aguas cristalinas, frías y frescas, con unas hermosas cuevas, cascadas, manantiales y enormes rocas moldeadas.

 

Bahía de las águilas

   Esta playa no tiene ningún hotel, tampoco restaurantes, ni cafeterías, este es un lugar donde se respira pura naturaleza sin contaminación alguna, una de las más cristalinas del mundo, muy recomendable para compartir en familia, caminar, nadar y dejarse llevar conectándose con la madre tierra. Esta Bahía es parte del Parque Nacional Jaragua y cuenta con sanitarios portátiles, cabinas de duchas, vigilancia todo el día, conexión a internet, recipientes de basura, salvavidas y dispensarios médicos para la seguridad y comodidad de los turistas. Fue declarada  como reserva  Mundial de la Biosfera por la UNESCO, es una zona ecológica de importancia mundial.

 

La Romana

   Ostenta un amplio número de hermosas opciones, como Dominicus, reconocida como una playa de Bandera Azul que se extiende a lo largo de la zona costera, o La Isla Catalina, ubicada en frente, una maravillosa opción para un día en barco, playa y para practicar esnórquel.

 

Bayahibe, por otro lado, está al final de la playa más grande de la zona, y se presenta como un área tranquila donde se puede nadar y tomar sol. Es también la puerta de entrada a la Isla Saona, ubicada en el Parque Nacional del Este, la atracción natural más visitada del país.

 

Isla Saona

   El magnífico Parque Nacional del Este es mundialmente conocido por sus aguas cristalinas y sus playas de arena blanca. El área más popular es la isla Saona, donde el mar Caribe provoca destellos en el sol y permite capturar perfectos recuerdos caribeños. Además de ser la principal atracción turística, la isla es el área más importante para la puesta de huevos de tortugas marinas en todo el país. Durante la temporada reproductiva, de marzo a noviembre, las tortugas carey, que se encuentran en crítico peligro de extinción, al igual que las tortugas verdes y el tinglar, ponen sus huevos.

   En su superficie de 110 km² encontrarás bosques semi-húmedos, matorrales y manglares. Además, en sus lagunas costeras y grandes extensiones de arrecifes coralinos disfruta de una gran diversidad de vida marina, aves y reptiles, un gran lugar para esnorquelear.

   A la hora de comer, te recomiendo probar lo que ofrecen los pescadores de la zona, seguro te podrán ofrecer el mejor pescado que vas a probar en República Dominicana.

 

Santo Domingo

   Aunque las playas y selvas acaparan la mayoría de las fotografías del País y la atención de los viajeros, entre los mejores lugares para visitar en República Dominicana destaca uno que no tiene nada que ver con eso. La capital del país, Santo Domingo, aún conserva las edificaciones que formaron parte de la primera ciudad fundada por los europeos en las Américas, la llamada Ciudad Colonial, que es la parte más antigua de Santo Domingo.

   Paseando por sus adoquinadas calles peatonales, llenas de cafeterías, restaurantes, bares y tiendas de souvenirs, encontrarás el Alcázar de Colón (residencia del virrey Diego Colón, hijo del descubridor), la Catedral Primada de América (la más antigua de América y consagrada al papa Julio II en 1504), la Casa del Cordón (primera casa de piedra de dos plantas construida por los europeos en América y que albergó a grandes personalidades, como Francisco de Garay, gobernador de Jamaica), el Monasterio de San Francisco (primer monasterio del Nuevo Mundo, construido por la orden franciscana en 1508), la Fortaleza Ozama (primera construcción defensiva de las Américas, finalizada en 1508) y la Puerta de la Misericordia, primera puerta de acceso a la ciudad de Santo Domingo.

   Hay muchas más iglesias, conventos, fortalezas, casas de piedra y antiguos edificios que albergaron organismos oficiales de los españoles en las Américas. Podrás pasar muchas horas recorriendo esta zona, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pasea por la Ciudad Colonial de Santo Domingo y deja que el poder de la máquina del tiempo te absorba en este gran lugar.

 

Punta Cana y Bávaro

   Sus playas de arena blanca e inigualable mar lo hace uno de los lugares más reconocidos a nivel mundial. Esta zona es una maravilla ecológica, hogar de playas vírgenes, acantilados y bosques tropicales, así como también de grandes hoteles, un campo de golf exclusivo y una bulliciosa marina. Playa Bávaro es el punto más desarrollado en cuanto a oferta hotelera, ya que se encuentra dotado de restaurantes y tiendas que se combinan perfectamente con 48 kilómetros de costa.

   Macao, por su parte, es ideal para los amantes del surf, se pueden tomar clases, sobre todo los fines de semana. La playa es muy recomendable y también comer en el puesto de comida junto a la escuela de surf, sirven pescado, langosta y otras variedades con excelentes precios y muy rico.

   Playa Blanca, zona cuajada de arrecifes de coral que crean una amplia área de aguas de escasa profundidad y tranquilas, de lo mejor en plena urbanización turística para practicar el snorkel.

   La playa Juanillo está situada más al sur de la playa Blanca a unos 27 kilómetros de Playa Bávaro justo al sur de la Marina, en Punta Palmera. Es una playa tranquila menos frecuentada por el turismo, tiene arena blanca, imponentes palmerales y aguas de color turquesa.

   En esta zona te recomiendo alojarte en el espectacular Hotel Eden Roc, única y aislada propiedad ubicada en la exclusiva comunidad frente a la playa de Punta Cana, con 60 lujosas habitaciones que van desde villas boutique con sus propias albercas privadas hasta suites elegantemente diseñadas frente al mar. En este lugar el lujo y el glamour están rodeados de una exuberante vegetación para disfrutar con la familia o los amigos.

 

Península de Samaná

   Sus playas son encantadoras, por sus aguas turquesa y fina arena. Playa Rincón, por ejemplo, es considerada como una de las diez mejores del mundo. Se trata de una enorme bahía donde uno de sus lados tiene aguas mansas y tranquilas, mientras que el otro lado tiene oleaje constante ideal para barrenar olas. Otro paradisíaco lugar es Cayo Levantado, famosa por su exquisita gastronomía típica, aquí es posible practicar kayak, tener un encuentro con leones marinos y alquilar equipos de deportes acuáticos. El Parque Nacional de los Haitises es solo una de las joyas naturales de las muchas que presenta la Península de Samaná.



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