Nacional Ciudad de México


Brinca de la pobreza a la opulencia desmedida


Publicacion:17-10-2019

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Deschamps es un hombre del sistema que prefiere el bajo perfil, sin dar entrevistas ni responder a las críticas, acusaciones o denuncias.

Carlos Romero Deschamps pasó de ser el hijo de una familia humilde de Tampico, Tamaulipas, a dirigir durante 26 años el sindicato más importante del país. Su vida de escasez giró al bienestar y al poder.

Es un hombre del sistema que prefiere el bajo perfil, sin dar entrevistas ni responder a las críticas, acusaciones o denuncias.

Con silencio ha reaccionado a señalamientos de tener propiedades millonarias en Acapulco, Cancún o Miami, yates y aviones, relojes y joyas. Hay fotografías publicadas de sus hijos Paulina y José Carlos en las que ostentan su nivel de vida, en jet o un Ferrari.

Este hombre juega su estrategia de callar y aguantar probada con cuatro presidentes de la República como dirigente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

Se trata de un líder priista que ha sido dos veces senador y diputado federal en tres ocasiones. Era jefe de una cúpula sindical que desde la expropiación petrolera (1938) actúa sin contrapesos en su vida interna, con fama de dispendio fabuloso y poderío político.

Ese fue el estilo de la generación sindicalista de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, con quien creció Romero Deschamps, su paisano de Tampico.

Se conocieron en la refinería de Salamanca, Guanajuato; Romero Deschamps fue llevado a Azcapotzalco como ayudante del líder seccional, por orden de La Quina, a quien sirvió de chofer.

El cultivo de su relación con Hernández Galicia rinde frutos en 17 años, pues su benefactor lo designa secretario general de la Sección 35, la de Azcapotzalco, a la que integra Tula, Hidalgo.

Su poderoso padrino es detenido el 10 de enero de 1989, en el llamado quinazo, y sentenciado a 35 años de prisión. Romero Deschamps se salva de la limpia, y en 1993 conquista el principal cargo del sindicato como interino de Sebastián Guzmán Cabrera.

En la campaña del priista Francisco Labastida Ochoa tiene lugar el desvío de mil millones de pesos del sindicato a la campaña del sinaloense. Un año después es acusado de peculado contra el sindicato, en el llamado Pemexgate.

En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador —el quinto Presidente en su trayectoria— presenta dos denuncias en su contra y el poderoso líder dimite.

Manuel Limón Hernández, hombre de bajo perfil

Con sólo la preparatoria como trayectoria académica, Manuel Limón Hernández encabezará de forma interina al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

Originario de Agua Dulce, Veracruz, comenzó su trayectoria en el gremio petrolero en la sección 10 de Minatitlán de ese estado, la cual llegó a dirigir.

Al ocupar cargos dentro del gremio como secretario del Consejo General de Vigilancia del Comité Ejecutivo General y secretario Tesorero, se fue acercando a Carlos Romero Deschamps.

En 2000, con la llegada a la presidencia de Vicente Fox, Limón Hernández se desempeñaba en ese momento como presidente del Consejo de Vigilancia del Sindicato y se amparó contra una orden de aprehensión por su presunta participación en el llamado Pemexgate, que consistió en el desvío de mil 500 millones de pesos del STPRM a la campaña presidencial de Francisco Labastida.

Manuel Limón ocupaba el cargo de secretario de Actas y Acuerdos de la organización sindical, además de ser diputado federal plurinominal del Revolucionario Institucional.

Sus compañeros en el órgano legislativo lo describen como de "bajo perfil", ha firmado como adherente en 60 iniciativas de su grupo parlamentario y su asistencia al Palacio Legislativo de San Lázaro oscila entre dos y tres veces por semana, con lo que registra 45 faltas entre el primer periodo, tanto ordinario como extraordinario, de sesiones, así como en lo que va de este segundo.

Entre las corrientes disidentes es considerado uno de los principales responsables de la corrupción en el sindicato, además de que al ocupar un cargo como legislador lo acusan de tener doble sueldo.

Sus ingresos como diputado ascienden a 149 mil pesos, mientras que en Pemex percibe 37 mil 176 pesos mensuales. Pese a este reclamo de los disidentes, Limón no sería el único en tener doble sueldo, puesto que Romero Deschamps fue senador mientras ostentaba la dirigencia del STPRM.

"Revive" la boda de la hija de Collado

Luego de que este miércoles se diera a conocer la renuncia del líder sindical de Pemex, Carlos Romero Deschamps, este hecho "revivió" la ceremonia matrimonial de Mar Collado, hija del abogado Juan Collado, a la que asistieron políticos y empresarios.

En la Hacienda Jajalpa, Estado de México, Mar Collado celebró su enlace matrimonial con Gonzalo Zavala en mayo de este año. La boda fue polemizada tras difundirse las imágenes del evento, en las que se aprecia que en la mesa principal se sentaron el abogado Collado, el cantante Julio Iglesias y Enrique Peña Nieto y su novia Tania Ruiz.

Entre las figuras políticas que acu-dieron a esta ceremonia, y que actualmente enfrentan investigaciones en su contra están: la extitular de la Sedatu, Rosario Robles; el exministro de la SCJN, Eduardo Medina Mora; el ahora exlíder sindical de Pemex, Carlos Romero Deschamps y el abogado Juan Collado.



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