Por: Silvino Jaramillo
La diosa Fortuna se supone ciega, y tal vez por eso arroja sus dones al alimón, sin darse cuenta dónde caen y quien los recibe: en esta ocasión cayeron en manos ¿o en los pies?, de los Tigres con un triunfo sobre las Chivas. La diosa Fortuna también es sorda y muda, sobre todo cuando se le preguntan las razones de los castigos sobre los jugadores.