"Nicolas Sarkozy está batido", mencionó el ex candidato a la presidencia en 2002.
París.- El presidente honorario del ultraderechista Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen, consideró que los resultados obtenidos hoy por el mandatario de Francia, Nicolas Sarkozy, auguran que perderá las elecciones en la segunda vuelta.
"Nicolas Sarkozy está batido" luego de perder este domingo la primera ronda de las elecciones presidenciales francesas frente al candidato socialista Francois Hollande por una diferencia de entre un dos y un tres por ciento, según distintos sondeos, afirmó.
Le Pen, quien en 2002 alcanzó de manera sorpresiva la segunda vuelta de las presidenciales, se mostró muy satisfecho por los resultados obtenidos por su hija Marine, quien se presentó por primera vez como candidata a la Presidencia.
Marine Le Pen obtuvo un resultado próximo al 20 por ciento de los votos quedando clasificada en tercera posición de la primera ronda de los comicios, por detrás de los dos favoritos que se clasificaron para disputar la segunda, Hollande y Sarkozy.
Se trata de un récord en unas elecciones presidenciales del partido fundado por su padre, el veterano político y ex militar francés, quien fue candidato en cinco ocasiones a la Presidencia de Francia y que tiene un elevado índice de acierto en sus pronósticos políticos.
En 2002, Jean-Marie Le Pen logró un 16.86 por ciento de los votos en la primera vuelta que le permitió eliminar de la carrera a la presidencia al candidato socialista, el ex primer ministro Lionel Jospin.
"Estamos entre la élite", comentó Marine Le Pen ante sus seguidores en su primer mitin luego de conocerse las primeras estimaciones que le dan entre un 18 y un 20 por ciento de los votos válidos emitidos.
El primer ministro Francois Fillon advirtió por su parte del riesgo para Francia de una derrota de Sarkozy, pues "volver hacia atrás sería la perdición".
"La crisis de la deuda no se ha terminado, así que no tenemos derecho al error. El que ofrece demasiado engaña", comentó Fillon en su declaración en la que pidió a los ciudadanos que voten por Sarkozy para asegurar el futuro de sus hijos, entre otros motivos.
Destacó el "valor" del actual presidente galo y dijo que "demostró que el interés nacional y el europeo es el mismo" durante sus cinco años de mandato que comenzaron en 2002.
El jefe de gobierno afirmó además que "pocos hombres han sido tan injustamente atacados como Sarkozy" durante su mandato.
También consideró que pese a la derrota de Sarkozy "esta noche nada se ha jugado.
La segunda vuelta será decisiva".