Cuando parecía que Santos se llevaba la victoria del Tec, en la última jugada Baloy traba en el área a Suazo, que cobra impecablemente el penal para revivir a Rayados.Monterrey, NL.- Con Hiram Mier de rodillas, rezando… Severo Meza, de espaldas en el mediocampo para no mirar el penal que “Chupete” envió al fondo de la red de Oswaldo Sánchez para empatar 1-1, así fue el desenlace del primer capítulo Final del Clausura 2012.
Humberto Suazo esperó hasta el último suspiro para marcar su primer gol en la Liguilla , de nuevo ante su cliente favorito, pero este tuvo un significado especial, fue el empate milagroso al ’92, salvando a sus rayados de la derrota y mantener el invicto en el Tecnológico, pero dejando la serie abierta para la Vuelta el próximo domingo, donde cualquiera puede quedarse con el título.
La noche fue de dos goles nada más, Monterrey desaprovechó ser local, el estar cobijado por su gente y ahora tendrá que remar en Torreón, con todo lo posible en contra: estadio, público y ambiente.
Oribe Peralta estuvo a punto de convertirse de nuevo en el héroe lagunero, cuando al ’70 marcó el 1-0 sorpresivo para Santos, mientras que Humberto Suazo, demostrando que en esta Liguilla no anda fino, salvó de penal en el último minuto.
En lo que fue la peor noche futbolística de los Rayados en todo el semestre, con poca finura en sus toques y conjunción, se notó el por qué su “crack” Humberto Suazo no había anotado en la Liguilla : su falta de tino, pues voló tres balones que en otro momento los hacía gol.
Los laguneros fueron inteligentes, jugaron a aguantar los embates regios, y en base a contragolpes y lances largos lograron su cometido: el gol.
Al ’70 Marc Crosas lanzó un trazo de más de 50 metros el cual Oribe Peralta controló sobre la marca de José Basanta, pero el argentino no presionó y el atacante verdiblanco disparó desde larga distancia y colocó el balón en el ángulo superior derecho de Orozco, que nada pudo hacer en su lance para evitar el 1-0 en contra.
Pero cuando el partido agonizaba, los albiazules llegaban con todo el dominio posible, sin claridad, pero con el balón, y en el primer minuto de compensación, Neri Cardozo sirvió raso al corazón del área, donde Suazo intentó controlar, pero Felipe Baloy se barrió de más derribando al andino, acción por la cual Mauricio Morales sin titubear marcó penal, ante la incredulidad de los laguneros, y cometiendo el pecado de dejar en el campo al central panameño, quien ya estaba amonestado por una falta previa al mismo andino y gracias a su “perdón”, el “Pipe” jugará la Vuelta.
Fue entonces que “Chupete”, con el antecedente de haberle marcado 10 goles en 12 partidos a Oswaldo, la mitad de ellos en Finales, tomó el balón y se perfiló a disparar, enviando el esférico pegado al poste derecho, donde Sánchez alcanzó a rozar sin fuerza para evitar el empate agónico, desatando el grito esperanzador del Tec.