En un recorrido realizado por El Porvenir, se constató la presencia de comerciantes informales obstruyendo una vez más la vía pública.
Monterrey, N.L.- Luego de ser desalojados por carecer de permiso municipal, comerciantes que se encontraban en las avenidas 5 de Mayo entre Juárez y Colegio Civil retan a las autoridades instalándose de nueva cuenta en las calles que comprenden el primer cuadro de la ciudad de Monterrey.
En un recorrido realizado por El Porvenir, se constató la presencia de comerciantes informales obstruyendo una vez más la vía pública, pero ahora en el cuadro que comprende 5 de Mayo hasta Juan Ignacio Ramón, entre Juárez y Cuauhtémoc, incrustándose en las calles de Colegio Civil y Garibaldi.
Ahí se mostraban banquetas y calles tapizadas de vendedores informales ofreciendo diferentes artículos como lo son cintos, huaraches, ropa pirata, películas y Cd´s de música apócrifos, relojes, zapatos y mochilas; En tanto se precisó que operaban y circulaban con total tranquilidad sin que nada les preocupara.
“Pásele, pásele tenemos las películas que están de estreno en el cine, ¿Cuál quiere? tengo la Era del Hielo 4, la que usted guste jefe y a buen precio”, exclamaba un comerciante.
Hay que recordar que el pasado miércoles pasado la Dirección de Comercio de Monterrey continuó con los operativos para retirar de la vía pública a los puesteros que no cuentan con permiso para operar, así lo informó Andrés Ramírez.
El titular de Comercio, señaló que las acciones que se han emprendido en los últimos días en el primer cuadro de la ciudad continúan, sobre todo en calles como 5 de Mayo y Juárez, en donde se han detectado algunos oferentes sin autorización para ofrecer su mercancía en la calle.
Contrario al día de ayer, los comerciantes hicieron caso omiso dejando de lado los decomisos que se llevaron a cabo días anteriores, posicionándose en las calles de Colegio Civil y Garibaldi entorpeciendo el tráfico vehicular de dichas arterias.
Cabe señalar que el pasado viernes 6 de julio cuarenta puestos fueron revisados como parte de un operativo conjunto entre la Dirección de Comercio y miembros de la PGR, los cuales no contaban con permiso para operar en la zona.
Por ese motivo fueron retirados de la vía pública y sancionados con una multa de 2 mil 700 pesos, reveló la dependencia de Inspección y Vigilancia del municipio de Monterrey.