El Comité de Vigilancia Ambiental Participativa en Materia de Recursos Marinos y Vida Silvestre, cuenta con un total de 14 vigilantes voluntarios.
México.- Para vigilar el uso sustentable de los recursos naturales en la Reserva de la Biosfera del Desierto de El Vizcaíno, en Baja California Sur, el año pasado se creó, equipó y certificó un Comité de Vigilancia Ambiental.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que el Comité de Vigilancia Ambiental Participativa en Materia de Recursos Marinos y Vida Silvestre, cuenta con un total de 14 vigilantes voluntarios.
A ese personal se les dotó de infraestructura y equipo de comunicación, a cuenta de la Conanp, para hacer su labor permanente de cuidado al medio ambiente.
Para contar con la certificación otorgada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se instruyó a los voluntarios en la legislación ambiental aplicable y las restricciones en el uso de los recursos públicos que implica el Área Natural Protegida.
En el proceso de creación del Comité, denominado Sector Pesquero, Social y Privado de Guerrero Negro, se creó el Plan de Manejo y Vigilancia de la Reserva, que establece los lineamientos sobre el control y uso de la biodiversidad, así como de los recursos naturales.
Según informó en un comunicado la Conanp, mediante este comité se involucra a la comunidad en el cuidado de su entorno y se apoya a las autoridades federales en la vigilancia de la zona.
Los voluntarios cuentan con la capacitación y facultades para levantar denuncias sobre eventuales abusos o infracciones y con frecuencia hacen recorridos por el área para verificar que se cumple la ley.
Esa reserva (con una extensión de casi dos millones de hectáreas) fue declarada desde 1993 Santuario de Ballenas y también forma parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad, establecido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).