La mujer fue detenida y puesta a disposición de la agencia del Ministerio Público en turno de esta localidad. Monterrey, N.L.- Una mujer se encuentra bajo investigación, luego de ser involucrada junto con su esposo, en el robo de diversos artículos de por lo menos diez viviendas del sector de la colonia Praderas de San Francisco.
La acusada cometió el error de colocar un mono de peluche navideño en la puerta de su casa, el cual había sido robado en una de las casas y fue reconocido por la afectada.
La Juez calificadora de Escobedo, Sonia Mireya Ramírez, informó que los hechos se registraron en las calles de San Fabián y San Ceferino en la colonia ya mencionada.
En ese lugar fue detenida una mujer de nombre Dennis Carrión Hernández, de 25 años de edad, quien tiene su domicilio en la calle San Fabían, número 199 en la colonia Praderas de San Francisco.
Mientras que su cómplice es su esposo de nombre Felipe Hernández, de 32 años de edad, quien se encuentra prófugo de la justicia.
Una de las afectadas se identificó como Etilia Gutiérrez Espinoza, de 38 años de edad, quien tiene su casa en la calle San Ceferino en la mencionada colonia.
La mujer dijo que un vecino le llamó que el pasado miércoles por la noche estaban robando en su casa, ya que estaba viviendo con un familiar, por cuestiones de trabajo.
Explicó que cuando fue este jueves para ver qué había sucedido en su casa, se percató que le faltaba una estufa, un tostador, una sanwichera, una caja de herramientas, una televisión y hasta un juego de pesas, para hacer ejercicio.
La afectada dijo que comenzó a caminar por calles de la colonia Praderas de San Francisco, donde se percató que en una casa, estaba colgado un mono de peluche, siendo un osito de coca-cola navideño, que solo ellos tenían, por ser confesionado a mano.
Explicó que de inmediato llamó a las autoridades de Escobedo, acudiendo dos unidades, con cuatro policías de Escobedo.
Fue en ese momento que se percataron que dentro de la casa, estaba el resto de los objetos robados.
Al ser interrogada sobre los hechos, la mujer confesó que las cosas las llevaba su esposo Felipe Hernández, quien le decía que los compraba baratos.
La acusada aceptó que ella participó en varios de los robos, pero desconocía que estaban sustrayendo los artículos en forma ilegal.