El titular del Juzgado B de Mayor Riesgo declaró cerrada la audiencia y anunció que el próximo lunes emitirá su fallo en el proceso que se sigue contra Ríos MonttGuatemala.- Un juzgado resolverá el próximo lunes si desestima el caso o envía a juicio al ex gobernante de facto Efraín Ríos Montt, por los delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad en la pasada guerra interna de Guatemala.
El titular del Juzgado B de Mayor Riesgo, Miguel Ángel Gálvez, declaró cerrada la audiencia y anunció que el próximo lunes emitirá su fallo en el proceso que se sigue contra Ríos Montt y el también general retirado José Rodríguez.
Este jueves concluyeron tres días consecutivos de una audiencia en el que las partes expusieron sus argumentos.
Mientras la defensa insistió en la inocencia de los acusados y pidió que se cierre el caso, el Ministerio Público (MP) solicitó que se enjuicie a los militares por crímenes de lesa humanidad.
La defensa sostuvo que es improcedente la acusación y que se carece de pruebas de las imputaciones, en tanto que la fiscalía de Derechos Humanos del MP formalizó su pedido de juicio y condena contra Ríos Montt y Rodríguez.
Ríos Montt, un general retirado de 86 años, es acusado por el MP de responsabilidad en varios operativos contrainsurgentes que entre 1982 y 1983 causaron la muerte de mil 771 civiles no combatientes de la etnia Ixil, del occidental departamento de Quiché.
Según la fiscalía y organizaciones defensoras de los derechos humanos que participan como acusadoras, Ríos Montt en su calidad de comandante del Ejército avaló los operativos contra comunidades sospechosas de colaborar con la guerrilla.
La fiscalía del MP sostuvo que los planes del Ejército en la lucha contra la guerrilla, suscritos y puestos en marcha por Ríos Montt y Rodríguez, entre otros oficiales del alto mando, fueron diseñados para eliminar a la etnia Ixil de Quiché.
Sin embargo, la defensa de los militares afirmó que los casos no son contra Ríos Montt y Rodríguez sino contra el Ejército como institución y consideró "descabelladas" las acusaciones de que se instrumentaron planes militares para acabar con indígenas.
Resaltó que de ningún modo hubo genocidio como tal y que los hechos de violencia y los crímenes denunciados se dieron como parte de una guerra "irregular" de un grupo armado guerrilleros- contra el Estado de Guatemala.
La región del departamento de Quiché fue una de las más golpeadas por la violencia del conflicto armado interno guatemalteco que en 36 años causó más de 200 mil víctimas entre muertos y desaparecidos.
El gobierno y la guerrilla de Guatemala suscribieron el 29 de diciembre de 1996 un acuerdo de paz, avalado por la Organización de las Naciones Unidas.