Aumentaron la vigilancia.
La alerta se realiza en los tres penales y Ceresos de Nuevo León, para evitar cualquier brote de violencia.
Las autoridades estatales y federales se mantienen en alerta en los centros penitenciarios de Nuevo León, luego de un incidente registrado en el penal del Topo Chico, donde varios internos dañaron las cámaras de seguridad.
Indicaron que se temía que los internos organizaran un motín con la firme intensión de escapar o cometer un ataque contra grupos rivales que buscan el control del mencionado reclusorio.
Hasta el momento las autoridades estatales, mencionaron que el reporte en el Topo Chico fue solo un incidente menor, incluso este domingo, se realizó la vista normal de familiares que conviven con los internos.
Fue la noche del pasado sábado, cuando personal del llamado C-5, reporto que varias de las cámaras que estan colocadas en el interior del Penal del Topo Chico, repentinamente dejaron de funcionar.
Por lo cual, se envió personal técnico al sitio, percatándose que el sistema de circuito cerrado fue dañado en forma intencional.
Ante el temor de que se registrara un motín o un intento de fuga, se enviaron 40 unidades de Fuerza Civil, Seguridad Pública del Estado y la Sedena.
Sin embargo, inspectores que ingresaron al lugar descartaron algún indicio de violencia y solo se dejo diez unidades en los alrededores.
La alerta se dio debido a que en el Penal del Topo Chico se han registrado varios incidentes, entre ellos la muerte el año pasado de 21 internos en diferentes periodos, el intento de fuga a través de un túnel y una balacera en uno de los andenes.
Asimismo, se han realizado varios ataques con granadas de parte de grupos delictivos, que buscan el control del centro penitenciario.
Las autoridades mencionaron que luego de realizar una revisión extrema, se procedió a dejar que familiares los visitaran.
Explicaron que se reforzó la vigilancia en las aduanas, para evitar que los familiares intenten pasar algún objeto prohibido.