Paloma Guardia hizo un recuento de los 32 años que vivió al lado del poeta y traductor.México.- Paloma Guardia Montoya, quien durante los últimos 32 años fue asistente personal del poeta y traductor veracruzano Rubén Bonifaz Nuño, informó hoy que la "egoteca" del maestro pasará a enriquecer el acervo de El Colegio Nacional.
Entrevistada por Notimex en el umbral de la capilla fúnebre donde son velados los restos del hombre de letras y humanista fallecido ayer, explicó que se trata de varios libreros que contienen obras suyas y muchas otras más dedicadas a él, forrados todos en piel roja y que, de acuerdo con su voluntad expresada, irán a El Colegio Nacional.
Explicó que el resto de su biblioteca, que consistente en alrededor de 15 mil títulos, será vendida con la condición de que se quede en México, para que todos los estudiantes tengan acceso a ella.
Está especializada en humanismo y literatura.
Guardia Montoya explicó que a las siete de la noche de hoy se realizará una misa solemne de cuerpo presente, y mañana a las ocho de la mañana será incinerado.
Posteriormente, sus cenizas serán llevadas a una iglesia localizada en la calle de Viena, en la zona histórica de Coyoacán.
Adelantó que en dos o tres semana se realizará un homenaje nacional y hasta esa ceremonia ella misma llevará las cenizas del también académico y promotor cultural, quien le dejó una profunda huella en su ser.
"Trabajar con él significó aprender los valores más profundos que una persona puede tener; aprender de su humanismo y a ser la persona más leal, sincera y entregada a este mundo (es) un máximo orgullo para mí durante 32 años", anotó.
Paloma Guardia Montoya recordó que al maestro Rubén Bonifaz Nuño le sobreviven su hermana Olga, de 93 años, y algunos sobrinos y sobrinas.
En medio de su dolor evidente, dejó tomar una leve sonrisa para asegurar: "Tuvo solamente una hija.
Fue adoptiva. Esa hija soy yo".
Emocionada hasta las lágrimas, recordó que el maestro Bonifaz Nuño se agravó en su enfermedad hace cinco meses, pero mantuvo su ritmo de trabajo en su casa con el doctor Bulmaro Reyes Coria y la doctora Lilian Álvarez Arellano.
"Sin embargo hace exactamente ocho días, al entrar a un estado inconsciente, mi maestro dejó de trabajar para siempre", subrayó la entrevistada con semblante desencajado.
Repuesta, Guardia Montoya informó que todos los poemas del maestro fueron publicados en su momento y que a su muerte sólo dejó pendiente una traducción inconclusa, del poeta latino Marco Valerio Marcial (año 40 al 104), trabajo que hacía junto con Reyes Coria.