Por: El Porvenir/Sergio Luis Castillo,
Miércoles, 06 de Febrero de 2013
Los hermanos ingresaron a las celdas.
Los dos hermanos dijeron que están arrepentidos y esperan probar que actuaron en defensa propia.
Monterrey, N.L.- "Pensamos que eran sicarios"... Fue la primer declaración de los hermanos Castillo Iracheta, quienes esta mañana fueron consignados en el Juzgado Primero de Preparación ubicado en el municipio de Escobedo.
Los acusados alegaron actuar en defensa propia, ya que la víctima en un principio se identificó como elemento de la Agencia Estatal de Investigaciones y dijo que iba a llevárselos.
Posteriormente, se acogieron a los beneficios del artículo 20 Constitucional, para no declarar en torno al crimen del ecotaxista Perfecto Jesús Méndez Lara, de 34 años.
Los presuntos responsables son los hermanos Omérico y Candelario Castillo Iracheta, de 30 y 25 años, quienes radican en el Fraccionamiento Los Pilares, en Salinas Victoria.
Mientras que su hermano Azael Castillo Iracheta, de 23 años, fue liberado por el Ministerio Público, al considerar que este no actuó en los trágicos hechos registrados el pasado domingo.
Fueron elementos de la AEI quienes esta mañana trasladaron a los presuntos homicidas, quienes fueron internados en las celdas de la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Escobedo.
Indicaron que será el Juez Primero de Preparación, quien les inicie un proceso penal por el delito de homicidio y lesiones.
Según los informes recabados por las autoridades, varios sujetos llegaron a una tienda Oxxo ubicada en la colonia Los Pilares, donde robaron cerveza y ocasionaron destrozos.
Indicaron que en ese momento iba llegando el ahora occiso Perfecto Jesús Méndez Lara y un amigo, quienes se ofrecieron para buscar a los responsables.
Indicaron que estos llegaron hasta el domicilio de los hermanos ubicado en las calles de Potrero y Chipitín, donde ingresaron a la casa, argumentando que eran elementos de la AEI.
Los hermanos al ver su aspecto no les creyeron, por lo cual pensaron que estos querían levantarlos y desaparecerlos.
Fue en ese momento que los hermanos se defendieron, siendo Omérico, quien tomó una navaja e hirió a los atacantes.
Mencionaron que aun heridos, el sujeto y su amigo intentaron escapar, pero fueron perseguidos por Omérico y Candelario por varias calles, hasta alcanzarlos.
El occiso quedó tirado en la calle Potrero y el herido fue llevado al hospital, mientras que los dos hermanos volvieron a su casa, donde fueron detenidos.