Regaña Víctor Manuel Vucetich al ‘Chupete’, y después sigue con De Nigris, ante él exceso de fallas en el ataque rayado. Monterrey, NL.- Es evidente que las cosas están mal en el equipo de Rayados, y si algo pesa más en los resultados es la falta de puntería o eficiencia ofensiva, por eso ayer Víctor Manuel Vucetich estuvo muy encendido con Humberto Suazo y Aldo de Nigris.
El “Vuce” está haciendo ajustes en su cuadro pero la falta de delanteros obliga a mantener su dupla Suazo-De Nigris aunque ninguno de los dos anden finos, y ayer en la práctica, el estratega habló fuerte con los dos jugadores.
Después de que por varios minutos, Suazo no tuviera claridad jugando como enganche y Aldo, se perdiera en la marca y lejos del área, Vucetich le prendió tremenda regañada al andino, tanto que el jugador al principio no volteó a verlo, hasta después de unos segundos cuando el entrenador le habló más fuerte.
Suazo se justificaba, le indicaba al “Vuce” que sus jugadas era de una forma, pero muy lejos del arco defendido por el “Jona”.
Y es que en un clara oportunidad en el área chica, “Chupete” se vio frío y jugó fácil ante el arquero, quien le detuvo el primer disparo, y en el contraremate definió, evidenciando la mala decisión y convicción.
Inclusive, también le dio su regañada al regio Aldo de Nigris, por sus movimientos y que fuera más firme al frente.
Por eso, durante el ensayo, en dos ocasiones hizo ajustes en el once, quito y regresó a varios elementos.
Evitan protestas con Fuerza Civil
La Directiva del Monterrey tomó precauciones en caso de que se volvieran a presentar protestas o insultos por parte del grupo de aficionados que la semana anterior acudieron a El Barrial, a externar su inconformidad.
Las instalaciones de entrenamiento de los Rayados lucieron literalmente blindadas con la presencia de cerca de 15 elementos de seguridad privada que cuidaban cada rincón del área en donde se permitió el acceso a los hinchas, además de revisar cuidadosamente a las personas y pertenencias como bolsas de mano o mochilas, para evitar que ingresaran cualquier tipo de objetos prohibidos.
A lo largo y ancho de las gradas que se ubican a un costado de la Cancha 1, sitio en donde se realizó la práctica de La Pandilla, los guardias de la compañía privada que presta sus servicios al club albiazul, se ubicaron estratégicamente a lo largo de la malla, en la reja de acceso, detrás de las porterías y a la entradas de los sanitarios de los cuales pueden hacer uno los aficionados que acuden a ver a su equipo.
Inclusive cuando apenas comenzaba el entrenamiento, una patrulla de Fuerza Civil llegó al lugar y los policías que la tripulaban descendieron de su unidad, para dar un rondín de vigilancia por la zona en donde se encontraban los seguidores del Monterrey y para charlar con algunos de los elementos de la seguridad privada que vigilaba el lugar, pero al percatarse que todo se encontraba en orden, se retiraron a los pocos minutos.
Apenas el pasado miércoles, un grupo de cerca de 15 hinchas llegaron a El Barrial cuando apenas iniciaba el entrenamiento de los Rayados, llevando cartones de huevos y exigiendo a los jugadores, en especial a Walter Ayoví y César Delgado, que mostraran actitud y deseo por sacar adelante al equipo de los resultados irregulares.