Las autoridades temen que el asesino del menor intente evitar pasar más de 30 años en la cárcel y se suicide. Monterrey, N.L.- Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones mantienen marca personal al presunto homicida de Moisés Alejandro Juárez Rojas, de 8 años de edad, ya que temen que la depresión lo lleve a intentar atentar contra su vida.
El sospechoso identificado como Axel Antuán Landeros Reyes, 19 años de edad, se encuentra recluido desde la tarde del pasado martes, en la Casa del Arraigo en el Barrio Antiguo, en el Centro de Monterrey.
La Procuraduría de Justicia giró instrucciones para que se cuide al acusado, quien hasta el momento no ha recibido algún apoyo de su familia, quienes le dieron la espalda.
El presunto homicida confesó que dio muerte al pequeño luego de verlo sentado en la banqueta afuera de su casa en Las Sabinas, en Guadalupe.
El acusado confesó que asesinó al pequeño en venganza, porque lo había dejado su novia Giovana Rojas Ramírez, de 26 años, quien es madre del pequeño “Moy”.
El acusado dijo que como no pudo hacerle nada a la mujer, decidió llevarse con engaños al pequeño, cuando salió de su escuela.
Según las declaraciones de Landeros Reyes, se llevó al pequeño en una bicicleta, diciéndole que iba a ir a su casa a donde acudiría su madre para reunirse con ella.
Pero en el camino, en un terreno baldío cercano a la colonia Paseo de las Margaritas, en Juárez, lo tomó por la espalda y lo estranguló.
Lo desvistió y lo lanzó al pozo, cubriéndolo con una camisa color negro y un tronco de un árbol.
Después envolvió la ropa del menor y la arrojó a una rampa de desagüe.
Luego de reportarse la desaparición del menor, las autoridades enfocaron sus sospechas en este sujeto, quien en un principio negó su responsabilidad.
Sin embargo, la mujer Giovana Rojas les dijo a los policías que Axel Antuán intentó estrangularla en tres ocasiones.
Los agentes entonces carearon a la mujer y el sospechoso, siendo en ese momento que el asesino flaqueo y cayó en diversas contradicciones, hasta confesar el crimen.
Un examen psicológico realizado por la Procuraduría de Justicia al asesino, reveló que sufre de esquizofrenia, es violento y con tendencia narcisista, aunque siempre aparenta que es una persona muy tranquila.
También fue calificado como una persona inteligente, pues él mismo se entregó a una televisora local para solicitar la asistencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y así declarar en el Ministerio Público.
También trascendió que el acusado ya había tenido problemas cuando era menor de edad, donde en varias ocasiones fue detenido por lesiones.