Los hombres fueron levantados cuando salian de un bar ubicado en el centro de la ciudad y luego los llevaron a matar a Sanra Catarina.
Ya identificaron a las víctimas.
Monterrey, N.L.- Los dos hombres que murieron lapidados en un predio ubicado en la colonia La Fortaleza de Santa Catarina, eran meseros de un bar ubicado en el municipio de García.
Familiares de los ahora occisos indicaron que éstos habían recibido amenazas de integrantes de un grupo de la delincuencia organizada por negarse a vender drogas en el establecimiento.
La Procuraduría de Justicia informó que los jóvenes fueron identificados por sus familiares, quienes los buscaban desde el pasado viernes que no llegaron a sus viviendas.
Asimismo, se estableció que ambos estaban radicados en la misma colonia del municipio de García, Nuevo León.
El primero de los occisos en ser identificado se llamaba Carlos Eduardo Valdez Salazar, quien contaba con apenas 18 años de edad y estaba domiciliado en la calle Vergel Argentino, en la colonia Los Vergeles.
Mientras que su compañero de labores se llamaba Jaime Maximiliano Bustos Rivera, de 21 años de edad, quien radicaba en la calle Vergel Peruano en la colonia antes mencionada.
Ambos laboraban como meseros en un antro de vicio ubicado en el Libramiento Noroeste en los limites de García y Santa Catarina.
Presuntamente, estos fueron levantados cuando salían del citado lugar, por varios hombres armados que viajaba en dos camionetas.
Las autoridades mencionaron que ambos jóvenes fueron llevados hasta un predio ubicado detrás de una escuela secundaria, ubicado en el cruce de las calles José Calderón y Alfonso Reyes, en los límites de las colonias Valle del Poniente y la Fortaleza.
En ese lugar los meseros fueron víctimas de torturas de parte de los delincuentes, quienes los mantuvieron durante varios minutos interrogando.
Posteriormente los lapidaron golpeando sus cuerpos y principalmente su cabeza con piedras.
Los elementos de servicios periciales mencionaron que en el lugar de los hechos se encontraron seis piedras con manchas hemáticas de tamaño regular.
La autopsia realizada a los cuerpos determino que murieron por contusión profunda de cráneo.
Los cuerpo fueron encontrados el pasado sábado cuando avisó a las autoridades un recolector de botes, quien indicó que se metió a realizar sus necesidades fisiológicas cuando se topó con los dos cuerpos, uno de los cuales estaba boca abajo.
Al lugar de los hechos acudieron agentes ministeriales, el Ejército, la policía municipal de Santa Catarina y Fuerza Civil, quienes acordonaron la zona.
Los cuerpos fueron levantados por personal del Servicios Médicos Forense, quienes lo llevaron al anfiteatro del hospital Universitario, donde horas mas tarde fueron identificados por sus padres.