Monterrey, NL.- Considerando que no es justo que por el disgusto de dos vecinos que se ampararon contra la presencia de un cuartel de la Fuerza Civil en su colonia logrando desalojarlos, todos los demás vecinos que sí están contentos con la presencia policíaca tengan que volver a sufrir de la delincuencia, vecinos de distintas colonias del sur de Monterrey se manifestaron a favor de la policía estatal, pues aseguran que desde que se instaló el cuartel la cantidad de robos e inseguridad bajó.
Fue así como en punto de las 12 del mediodía vecinos de las colonias La Estanzuela, Lagos del Bosque, Residencial La Hacienda, Villa Las Fuentes, Satélite, Cortijo del Río, entre otras, se unieron para exigir que sea mantenido el Punto Fijo de la Fuerza Civil sobre la avenida Garza Sada, lugar en donde primero estuvieron haciendo presencia elementos del Ejército Mexicano.
“(Nosotros somos) las principales víctimas del crimen organizado y de la corrupción que hay en el sur de Monterrey, si hay personas que tienen el derecho de solicitar que no esté aquí (el cuartel), deben entender que sólo es una medida temporal de emergencia de nuestra ciudad, de emergencia de nuestro estado y que por circunstancias especiales se estableció en este punto, porque es el acceso a toda el área conflictiva de esta zona”, dijo un vecino del sector que no quiso dar su nombre.
Lo anterior en referencia a los dos vecinos que interpusieron un amparo federal para el retiro del cuartel policíaco y que les fue resuelto a favor, con lo que detonaron la indignación de los demás vecinos que ven con buenos ojos la presencia policial en la zona.
“Son vecinos y tienen su punto de vista y es muy respetable, la Constitución cede, pero tenemos que tomar en cuenta, si nosotros somos aproximadamente 100 mil gentes que necesitan seguridad y que tenemos tanto derecho constitucional como cualquier otro, ahí debe de limitar que esta es una medida temporal, mientras que la emergencia grave está en nuestra comunidad, y esa emergencia nosotros tenemos dos años y medio”, afirmó quien sólo se identificó como “ciudadano de Monterrey”.
Y es que lo que aseguró este vecino quejoso, es que lo que no ven los vecinos “incómodos”, es el hecho de que antes de que se instalara el cuartel ahí, la ola de violencia iba en ascenso en ese sector sur de Monterrey, tanto así que constantemente se encontraban muertos en las calles de las colonias, eran víctimas de asaltos y secuestros, situaciones que con la instalación de este cuartel policíaco, fueron a la baja considerablemente.
“Y en un momento dado nuestra comunidad tiene terror, pavor, y la única cosa con que contamos, Fuerza Civil, el Ejército nos hizo el trabajo fuerte, los federales que vinieron, de la Seido y cosas muy importantes hicieron la parte que les tocaba, pero Nuevo León, Monterrey, a nosotros nos toca la parte civil, la parte afectada, la parte de ciudadano, y nuestro derecho ciudadano no sólo pide, exige seguridad, y la única forma de dar seguridad es esta, instituciones de seguridad de verdad, en formación con alta calidad, que nos han dado el apoyo para vivir un poco mejor”.
Este vecino que tomó la voz cantante de entre los muchos manifestantes, dijo que entendían por un lado la postura de los dos vecinos que se ampararon, pero que también ellos tenían derecho y que uno de los motivos era la gran cantidad de homicidios que se habían registrado en el sector antes de la llegada de los elementos policíacos.
“Pero nosotros con los 67 homicidios en La Estanzuela, sentimos mucho más temor, con los desaparecidos, la gente que práctica esas actividades, tal vez no sean malas, pero se les formó así”.
“Unidos tenemos que tener la razón, esta es una petición que tiene la razón, somos miles y miles de gentes y de familias afectadas que estamos pidiendo que este punto se conserve, porque nos está dando resultados efectivos, porque es pronto el resultado y efectivo”.
Finalmente el vocero de los vecinos quejosos, anunció que el próximo lunes 11 de marzo se reunirían en una iglesia de la colonia para ahí hacer un levantamiento de firmas para posteriormente ir al Palacio Municipal de Monterrey para entregárselas a la alcaldesa Margarita Arellanes, solicitando una audiencia con ella.