Personal del despacho jurídico del municipio de Monterrey indicó que van a revisar el supuesto amparo, para saber si pueden clausurar.
El bar permaneció abierto.
Monterrey, N.L.- Utilizado solo palabras y “bullas”, clientes y empleados de un antro de la colonia Tecnológico, impidieron que personal de la dirección de alcoholes de Monterrey, clausurara un bar que estaba violando el horario permitido.
Cabe señalar que tras aplicar lo sellos de calusura al bar, dos empleados se quedaron encerrados, por lo que autoridades municipales tuvieron que acudir de nueva cuenta al sitio.
Los inspectores del municipio retiraron los sellos y permitieron la salida de los trabajadores horas más tarde, colcando nuevamente los sellos de causura.
Más de 40 elementos municipales de la Policía Regia y la Secretaría de la Marina y Fuerza Armadas de México, tuvieron que retirarse con las manos vacías y por la puerta de emergencia.
El inusual operativo se realizó en el interior del bar denominado "El Catrín", ubicado en la calle Filósofos, al sur de la ciudad de Monterrey.
Eran aproximadamente las 3:30 horas de la madrugada, cuando el personal del municipio llegó hasta el bar, donde ingresaron los uniformados.
Los policías ordenaron que fuera parada la música y les indicó a los clientes que tenían que desalojar en forma ordenada por las puertas de acceso y emergencias.
Les indicaron que iban a clausurar el antro por violar las normas establecidas por el municipio.
De pronto, una persona con un documento en mano les indicó que no podía cerrar el negocio ya que contaban con un amparo federal, el cual le fue otorgado por el juez segundo de distrito.
Fue el encargado del negocio identificado como Abel Ocañas, quien a través del micrófono dijo a las autoridades municipales que no tenían derecho a cerrarlo.
Con la finalidad de evitar un conflicto con los clientes, quienes ya andaban muy tomados, uno de los mandos policiacos ordenó que los uniformados salieran del establecimiento.
Mencionaron que los policías que ingresaron no andan armados, y solo los marinos que estaban afuera del establecimiento contaban con armas de cargo, para actuar en caso de un enfrentamiento mayor.
El convoy de policías se retiraron del interior del bar, quedando solos dos unidades afuera del antro.
Personal del despacho jurídico del municipio de Monterrey, revisaron el supuesto amparo y horas más tarde pudieron clausurar.
Durante los hechos dos empleados quedaron encerrados en el interior del bar “El Catrín”, luego de ser clausurado a las 12:00 horas por el Municipio regiomontano, pudieron salir del establecimiento.
Explicaron que varios empleados intentaron evitar que cerraran el antro, forzaron una puerta.
Pero las autoridades municipales reinstalaron la puerta y volvieron a colocar los sellos de clausura, pero no hubo ningún detenido.
Dentro el local se quedó encerrada una mujer de nombre Doña Elo, quien fue trasladada por la ambulancia de la Cruz Roja al Hospital San Vicente para una valoración médica.
El otro empleado fue identificado como, Enrique Quintana, de 33 años de edad.
Al ser entrevistado, el inspector no quiso dar alguna declaración al respecto.