El guardameta Enrique Palos confesó que desde que estaban en el vestidor se sentían en casa al escuchar el apoyo de la multitud.
Monterrey, N.L.- Pasada la euforia de la invasión felina, en la que 25 mil hinchas provocaron que al plantel se le erizara la piel en San Luis Potosí, el portero de los Tigres de la UANL , Enrique Palos, ya mira al partido ante Chivas de Guadalajara alertando de la dinámica del equipo tapatío.
Añadió que en el estadio Alfonso Lastras, vivió una de las etapas más emotivas de su carrera al ver el estadio potosino lleno de gente regiomontana.
Destacó que el triunfo en San Luis sobre Reales 2-1, fue un reflejo de lo que es Tigres de la UANL y más, que saben que atrás de ellos existe una afición entregada al cien.
“Pues sí, fue una noche redonda, gracias a Dios le pudimos dar a la afición que hizo el esfuerzo de ir, le pudimos regalar ese resultado, los tres puntos y pienso que todos estamos felices”, expresó.
Cuestionado sobre cómo vivieron los momentos previos al partido en el Alfonso Lastras, Enrique Palos dijo lo siguiente:
“Sí, desde que nos estábamos cambiando escuchábamos todo el ambiente que había y pues realmente nos sentíamos como en casa, comprometidos con ellos porque mucha gente gasta el dinero de su semana con tal de ir a ver.
“Eso lo valoramos mucho y como jugador te puedo decir que es de las experiencias más bonitas que he tenido”.