La mujer fue asesinada con una piedra.
El cuerpo de la mujer asesinada ya fue entregado esta madrugada a sus familiares, para que le den cristiana sepultura. Monterrey, N.L.- La mujer que fue encontrada con el cráneo destrozado en un predio del municipio de García, era teibolera de profesión y tenía su residencia en el municipio de Guadalupe.
Las autoridades relacionaron la ejecución con la muerte de dos meseros originarios de Santa Catarina, quienes fueron ultimados en forma similar con piedras en la cabeza.
La Procuraduría de Justicia, informó que el caso está relacionado con la Delincuencia Organizada, y los tres fueron levantados de un antro, del cual no revelaron la razón social.
Fueron familiares de la joven bailarina, quienes la identificaron por medio de los tatuajes que tenía en su cuerpo.
La ahora occisa fue identificada como María de Jesús Ramírez Moncada, de 22 años de edad, quien tenía su domicilio en la colonia Villa Olímpica de Guadalupe.
Fue el pasado sábado, cuando policías preventivos de García, Nuevo León, ubicaron el cuerpo de la mujer sin vida en una brecha.
El cuerpo lo encontró en una brecha que está paralela a 30 metros al norte del Anillo Periférico y a un kilómetro al poniente de la Carretera a García.
Las autoridades mencionaron que el cuerpo de la víctima estaba boca abajo, con su cabeza y rostro destrozado.
Como señas particulares, las autoridades detallaron que en la espalda la fallecida tenía un tatuaje con el nombre de Selene y otro más en el tobillo derecho, que eran dos estrellas y el nombre de "Omar".
Estos fueron claves para que la mujer fuera identificada por sus padres, quienes indicaron que la última vez que la vieron con vida, fue el pasado viernes por la tarde.
La mujer vestía pantalón de mezclilla azul, zapatos negros y blusa gris con brillos y cuello de tortuga, la cual fue descrita como de buen cuerpo, por lo cual sospechaban que era bailarina de table dance.
Indicaron que el cuerpo fue ubicado a 100 metros de ese lugar, el 13 de febrero fue localizado el cuerpo de un joven que fue levantado en Santa Catarina y ejecutado en ese sitio con fusil AR-15.
Sin embargo, esta muerte la relacionan con el crimen de los meseros Carlos Eduardo Valdez Salazar, quien contaba con apenas 18 años de edad y Jaime Maximiliano Bustos Rivera, de 21 años de edad, quienes fueron asesinados en un predio de la colonia La Fortaleza en Santa Catarina.