El mandatario ruso se reunió este lunes con funcionarios de su gobierno y asesores encargados de asuntos económicos para analizar la situación de la eurozona.
Moscú.- El presidente ruso Vladir Putin consideró hoy que la adopción de las condiciones impuestas a Chipre para recibir un rescate financiero sería una decisión "injusta, poco profesional y peligrosa".
El mandatario ruso se reunió este lunes con funcionarios de su gobierno y asesores encargados de asuntos económicos, para analizar la situación de la eurozona tras conocerse el pasado sábado las condiciones del rescate financiero europeo a Chipre.
La reunión sucedió a horas de que en la tarde de este lunes la Cámara de Representantes chipriota debata y vote el rescate financiero por 10 mil millones de euros adoptado el pasado sábado y que por vez primera en el total de cinco países europeos rescatados, fija un impuesto a los depósitos bancarios.
El Partido Conservador del presidente Nicos Anastasiades ganó los comicios del pasado febrero y logró 20 de los 56 escaños parlamentarios, por lo que debe de negociar con la oposición los votos necesarios para aprobar el paquete de rescate.
La noche de este domingo el mandatario emitió un mensaje en el cual pidió apoyo a las condiciones del rescate financiero y aseguró que se trataba de la opción menos dolorosa dadas las circunstancias.
Los depositantes rusos tienen recursos por alrededor de 15 mil 470 millones de euros en la banca chipriota, alrededor de una quinta parte de los depósitos totales, precisó la agencia Novosti.
En París, en tanto, Jacques Attali, ex asesor del presidente francés François Miterrand y ex presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, dijo que los problemas financieros de Chipre se conocían desde que ingresó a la Unión Europea (UE).
Describió que era un paraíso fiscal con un impuesto a las sociedades casi nulo y monto de depósitos por unos 70 mil millones de euros cuando su Producto Interno Bruto apenas suma 18 mil millones de euros.
En declaraciones a la radio Europe 1, añadió que el caso chipriota configura lo que podría suceder a toda la UE, donde Londres es la principal plaza de lavado de capitales y Luxemburgo un paraíso fiscal, sin olvidar que Italia podría necesitar el mismo tipo de medidas.