Fue más grande el calor que tenían que hacer caso al señalamiento que se encontraba en el lugar e incluso ante la presencia de elementos de la Policía EstatalMonterrey, NL.- Aprovechando el fin de semana largo, este lunes día de asueto los regios se volcaron a las calles, centros turísticos, áreas de recreo en general y albercas con tal de pasear y hasta mitigar el intenso calor sufrido.
Tan es así que los reportes de paseantes y visitantes en sectores como Los Cavazos, la Presa La Boca, Cola de Caballo, por citar un ejemplo lucían a reventar, tanto en la parte baja donde alcanzaba el Río La Chueca, hasta en la zona de comedores de dicha represa en la Presa La Boca.
Tan sólo para citar un ejemplo el reporte vial del estacionamiento sitiado a los alrededores de esta zona llegó a registrar hasta 5 mil vehículos, una cifra importante para detonar el comercio, el atractivo turístico y sobre todo la sana convivencia familiar.
Obviamente las albercas tanto públicas como privadas no fueron la excepción, en especial en ciudades como San Nicolás, Escobedo y Apodaca, donde previo al inicio de la primavera desde el fin de semana pasado comenzaron con la apertura de la temporada de albercas, pudiendo atender a la comunidad en general.
Contrario a la situación que se había vivido en días de asueto anteriores, en esta ocasión la Macroplaza como el Paseo de Santa Lucía fueron desairados por los paseantes, tal vez por el intenso calor, mas no así el Parque Fundidora, donde tanto en el área de juegos como de patinetas y patos lucía a reventar.
De acuerdo al Sistema Meteorológico local las temperaturas de ayer lunes oscilaron entre los 35 grados centígrados a la sombra y la sensación térmica al sol era superior a los 38-40 grados centígrados.
Es de citar que varios lugares tradicionales de paseo para los regios como la Plaza Comercial Morelos y la zona del asta bandera en el Cerro del Obispado fue común el uso de sombrillas, gorras y el consumir helados y botellas de agua al por mayor entre los asistentes.
Aunque tampoco faltó uno que otro listo que con tal de mitigar el intenso “infierno” se comprase una nieve o refresco y se paseara por dentro de algún centro comercial o mall aprovechando el área climatizada que ofrecen este tipo de establecimientos como en la zona de Liverpool o en Valle Oriente.
CONVIERTEN FUENTES PÚBLICAS EN ALBERCAS PARA MITIGAR CALOR Tal y como se esperaba, los 37 grados centígrados que se dejaron sentir este lunes en Monterrey y su área metropolitana provocaron que familias tomaran como albercas públicas las fuentes ubicadas en el área de la Macroplaza.
Es el caso de Pedro Loredo, que se encontraba acompañado de sus amigos dándose un baño para refrescarse un poco del día tan caluroso que se vivió por la tarde.
“Es que hace mucho calor, la verdad ya no me aguantaba y el agua está demasiado fresca”, dijo el pequeño niño.
Y aunque cerca de la fuente se encontraba un señalamiento de “no nadar” a los niños no les importó, pues siguieron divirtiéndose, sin ninguna preocupación.
Fue más grande el calor que tenían, que hacer caso al señalamiento que se encontraba en el lugar e incluso ante la presencia de elementos de la policía estatal que vigilaban el lugar y que al ver a los menores no decían nada.
Las fuentes que se convirtieron en balnearios fueron las ubicadas en El Paseo Santa Lucía y las que se encuentran en la Explanada de los Héroes.
Algunas personas se bañaban con la ropa puesta, otros es short, algunos en ropa interior y otros en pañales el chiste era refrescarse un rato.
“Siempre venimos aquí, como no tenemos mucho dinero para ir a una alberca, pues aprovechamos que no hay vigilancia y metemos a los niños, no nos dicen nada”, expresó un padre de familia que se negó a identificarse.
Incluso, algunos lo tomaron como día de campo, pues mientras se bañaban también aprovechaban para comprar los diversos artículos y comidas que venden algunos comerciantes informales en esa zona que también tiene prohibida la instalación de vendedores.
Era sorprendente como algunas de las familias que se estaban bañando hasta cambio de ropa traían.
Quienes más se divertían de lo lindo eran los niños pues inconscientes de la situación nadaban de muertito y otros hasta clavados se echaban provocando el aplauso de personas que pasaban por el lugar.
Otros jóvenes aprovechaban para acercarse y al sentir lo fresco del agua comenzaban a lanzarla a sus compañeros y así iniciaban una guerra de agua.
Es así como más frecuentemente, las fuentes del área de la Macroplaza se convierten en balnearios públicos ante las cálidas temperaturas que se están dejando sentir en el Estado.