El vehículo de la victima.
Sobre el pavimento, fueron localizadas al menos 10 balas de una metralleta AK-47, que accionó el pistolero. Monterrey, N.L.- Un trabajador del volante estuvo a punto de ser ejecutado por un sicario, quien pretendía utilizarlo para que lo trasladara a cometer diversos delitos en la zona de Ciudad Solidaridad.
Al resistirse, el afectado se metió al estacionamiento de un centro comercial donde el pistolero golpeó al afectado en la cabeza y posteriormente escapó accionando su metralleta, ya que llegaron al sito personal de Fuerza Civil.
La Procuraduría de Justicia, informó que los hechos fueron reportados en los primeros minutos de ayer, en el centro comercial Soriana ubicado en Ciudad de Solidaridad.
La movilización se realizó en el cruce de las calles Mona Lisa y Tipitapa, en el Barrio San Luis, al norte de Monterrey.
En el lugar los puestos de socorro, atendieron al ecotaxista José Jesús, de 56 años de edad, quien conducía un vehículo Tsuru de Nissan de los llamados ecotaxis.
El ruletero dijo que el sujeto lo abordó en la avenida Lincoln, indicándole que lo llevara a una vivienda de la colonia Solidaridad.
Cuando llegaron al sito, este le dijo que iba a recoger unas cosas y lo llevaría a otro de los barrios de este sector.
Explicó que el sospechoso, que fue descrito como un sujeto de unos 20 años, 1.70 metros de estatura, complexión media y moreno, sacó una bolsa negra.
Mencionó que el delincuente le dijo que no se asustara por el arma, siendo una metralleta, AK-47.
Fue en ese momento que el taxista se metió a un estacionamiento pidiendo ayuda a los de una caseta de cobro, pero los uniformados corrieron.
Luego comenzó a forcejear con el pistolero por la posesión del arma larga, pero el sujeto lo golpeó, se apoderó de ella y escapó.
En ese momento iban llegando elementos de Fuerza Civil, quienes fueron alertados por el ecotaxista, iniciándose la persecución del pistolero.
Explicaron que el sospechoso, accionó en diez ocasiones su arma larga pero no logró impactar a los oficiales.
Finalmente, el agresor logró escapar corriendo entre los techos de las viviendas.