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Y lo meditan en la Catedral...

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Autor:César López   |    Publicacion:20-04-2019

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El viacrucis es una devoción centrada en los misterios dolorosos de Cristo, que se meditan y contemplan caminando y deteniéndose en las estaciones

Monterrey, NL.-Poco más cuarenta personas se congregaron en la Plaza Zaragoza para ser partícipes de la meditación del Santo Viacrucis.

Organizado por la Catedral de Monterrey, desde muy temprana hora los feligreses acudieron al mencionado sitio en compañía de sus familias.

Cabe mencionar que el viacrucis, es una devoción centrada en los misterios dolorosos de Cristo, que se meditan y contemplan caminando y deteniéndose en las estaciones que, del Pretorio al Calvario, representan loa episodios más notables de la pasión.

A lo largo y ancho de la Plaza Zaragoza, personal de la Catedral colocó 14 imágenes las cuales contenían cada paso o episodio de la Pasión de Cristo.

En la práctica de este ejercicio piadoso, las estaciones tuvieron un núcleo central, expresado en un pasaje del Evangelio, el cual propuso a la meditación y contemplación uno de los momentos importantes de este momento.

Dicho núcleo central, fue presidido y seguido de diversas oraciones, además todo el trayecto recorrido fue acompañado por cantos entonados por el Coro de la Catedral.

En la primera estación, Jesús fue condenado a muerte, mientras que en la segunda comenzó a cargar la Cruz, para posteriormente en la tercera estación caer por primera vez.

Durante estas tres primeras estaciones los asistentes comenzaban a ser partícipes del calvario que vivió Jesús en su camino a la crucifixión.

Para la cuarta estación los feligreses pudieron apreciar el encuentro de Jesús con su madre, mientras que en la quinta estación Jesús fue ayudado por el Cirineo y en la sexta estación Verónica limpió el rostro de Jesús.

En la séptima estación, Jesús cayó por segunda vez, en la octava Jesús consoló a las mujeres de Jerusalén y en la novena estación, cayó por tercera vez.

Hasta ese momento, pese a que solamente eran imágenes las que representaban los momentos vividos por Cristo, los feligreses se mostraban conmovidos y algunos al borde de las lágrimas.

Mientras tanto, en la estación número 10, Jesús fue despojado de sus vestiduras, para que en la undécima fuera clavado en la cruz y en la duodécima muriera en ella.

Posteriormente, los feligreses tomaron rumbo hacia la Catedral de Monterrey para continuar con la decimotercera estación a las fueras de la Parroquia, donde Jesús fue bajado de la cruz y puesto en los brazos de su madre, para que finalmente en la décima cuarta estación Jesús fuera colocado en el sepulcro.

 



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