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Opinión Editorial


El nuevo afán prohibicionista de AMLO


Publicación:18-03-2023
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La medida de prohibir el fentanilo combinaría un mínimo de eficacia con un máximo de crueldad. Ojalá se quede esto perdido como tantas otras ocurrencias

Al presidente Andrés Manuel López Obrador, le gusta mucho aquel viejo eslogan del 68 francés: prohibido prohibir. Lo ha repetido en múltiples ocasiones, varias de ellas relacionadas con la pandemia. 

Por desgracia, no le hace mucho caso a su propia recomendación. Es más bien un prohibicionista nato. Ha frenado desde Palacio Nacional el surgimiento de un mercado regulado de cannabis. Impuso una prohibición absoluta a la importación, producción y comercialización de vapeadores. Y ahora ha decidido enfocar sus baterías en contra del fentanilo. 

En la mañanera del miércoles afirmó lo siguiente: "Voy a pedir a médicos y científicos mexicanos que analicen la posibilidad de que podamos sustituir el fentanilo con fines médicos por otros analgésicos para dejar de usarlo, a ver si es posible. Porque antes se usaban otros analgésicos. Y entonces, aunque tenemos el control, que no se tenía antes, sobre el ingreso del fentanilo con usos médicos, de todas formas, al estar prohibido ya no habría ninguna posibilidad de que pudiese importarse". 

¿Esta idea es buena? Por lo que me dicen varios médicos, se trata de una pésima propuesta por varias razones: 

1. Es un analgésico muy efectivo: El fentanilo es un opiáceo potente que se utiliza para tratar el dolor agudo y crónico, y su efectividad es ampliamente reconocida por la comunidad médica. 

2. Beneficia a pacientes con dolor crónico: El fentanilo puede ser una opción muy importante para personas que sufren de dolor crónico y que no han encontrado alivio en otros tratamientos. 

3. Ayuda a controlar el dolor agudo: El fentanilo también es muy útil para tratar el dolor agudo que puede surgir después de una cirugía o lesión grave. 

4. Tiene menos efectos secundarios que otros analgésicos: En comparación con otros analgésicos opioides, el fentanilo tiene menos efectos secundarios, como náuseas y vómitos. 

5. Reducción del abuso de drogas ilícitas: Si se prohíbe el fentanilo para uso médico, es probable que los pacientes recurran a drogas ilegales más peligrosas para controlar su dolor, lo que aumentaría el riesgo de sobredosis y muerte. 

6. El fentanilo puede ser una opción más económica: En comparación con otros analgésicos opioides, el fentanilo puede ser una opción más económica para algunos pacientes. 

7. Puede mejorar la calidad de vida de los pacientes: La capacidad de controlar el dolor puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, y el fentanilo puede ser una herramienta valiosa para lograr ese control. 

8. Es un medicamento ampliamente usado: El fentanilo se ha utilizado de manera segura y efectiva en la práctica clínica durante décadas y es ampliamente aceptado por la comunidad médica. Prohibirlo para uso médico puede tener consecuencias impredecibles e indeseables para la atención médica. 

¿Y se estaría reduciendo el tráfico ilícito? Muy probablemente no. De arranque, porque hay muy poco desvío del mercado médico al mercado ilegal (empezando por el hecho de que el consumo con fines farmacéuticos es bastante pequeño). Pero también porque el mercado ilícito y la exportación a Estados Unidos está cada vez más alimentada por la importación de precursores y la producción en territorio nacional. 

En resumen, esta medida propuesta por nuestra prohibicionista en jefe combinaría un mínimo de eficacia con un máximo de crueldad. 



« Alejandro Hope »