Cultural Singularidades
El cuento continúa

Publicación:04-07-2026
TEMA: #El cuento continúa
Querido Subcomandante: En unos meses se cumplirán 33 años de la hazaña en la que, a base de palos y piedras, San Cristóbal se convirtió en símbolo mundial de guerrilleros, poetas, estrategas militares y contracultura. De pueblos indígenas que viajaron en la imaginación, a lo largo y ancho del mundo, envueltos en aviones de tinta y papel, y que alumbraron en fotografías impresas a color, en periódicos, el fuego de tanques de reclamo que lanzaban bazucazos como apoyo a los marginados. Se cumplen 30 desde que se firmaron los Acuerdos de San Andrés. Han pasado 30 años y los Acuerdos de San Andrés no han sido cumplidos.
El maíz y la milpa sostienen la cosmología Mesoamericana. El chocolate y el cacao son rito, medicina y alimento. ¿Qué harían los niños del mundo sin chocolate, tal y como lo conocemos? Esos dos calendarios, de 260 y 365 días, dan la vuelta de manera mágica y cósmica, como señal divina, cada 52 años. Vivimos entre pirámides, observatorios, planeación urbana e ingeniería hidráulica que sigue estudiándose. Herbolaria, partería y temazcal. Las 68 lenguas de la cosmovisión y la Filosofía Indígena. Nixtamalización, moles, tamales y atoles. Cargos, tequio y asambleas: Democracia directa. Equilibrio de la dualidad, tiempo cíclico, respeto a la tierra. En una palabra: Resistencia cultural y política. Transformación.
Revelo un secreto que se ha mantenido en el misterio hasta ahora.
Aztlán fue, y siempre ha sido, el lugar de las garzas: Monterrey. Desde antes de la Conquista. Mucho antes de la Conquista. Las garzas han sido parte natural del ecosistema de esa ciudad, desde mucho antes de la llegada de los españoles.
Te revelo, Subcomandante, otro secreto: El origen, hasta ahora incierto, de los Mayas... Pues también está en el norte de México: La piedra. Por ella, Mayas y Aztecas dominaron sus territorios. Gracias a las puntas de flecha hechas de piedra. Los arcos y las flechas. Ahí está el secreto del dominio, lo que les permitió gobernar en sus territorios. Temas militares; naturalmente. Temas de guerreros y guerrilleros.
No había pólvora... solo palos y piedras... y la huella cultural es inmensa.
Subcomandante: el mundo va a cambiar; cosas buenas vienen para ustedes, pero el Mundo también requiere de su presencia económica. No en la tierra, no todos en la agricultura; hay otros espacios qué ocupar. Hay que trabajar... en ello.
Habrá parques industriales en aquellas zonas, cercanas a las que ustedes ocupan. Y ahí se requiere de mano de obra... calificada y mucha. Usted me entiende, Subcomandante...
Será necesaria la capacitación, el estudio y la integración en el mundo actual. No se puede permitir más marginación... Pero hay que hacer el esfuerzo.
Por ahora, vamos a los Acuerdos de San Andrés.
"Le ORDENO al Congreso de la Unión ponga manos a la obra, inmediatamente, en los trabajos necesarios para las Reformas que sean NECESARIAS y que, a la brevedad prontísima, la TOTALIDAD de los Acuerdos de San Andrés se cumplan, incluyendo aquellos referentes al dominio de recursos naturales y todos los demás económicos. Las únicas tres condiciones que se piden a cambio son: (1) Que no se modifique el territorio de nuestra Nación, (2) Por siempre se permita la total e incondicional Presencia y Control Militar en cualquier zona de interés, y (3) Que elaboremos un plan conjunto para mejorar la situación de las mujeres tzotziles... y de todas las demás". Vamos por partes, Subcomandante, incluyendo la presencia del narcotráfico: vayamos arreglando y trabajando juntos. Esto por aquello.
Lo demás, cumplido es.
Dejemos de ser personajes de Comala y abandonemos la tarima del Rey Lear. No podemos negar nuestro pasado, ni nuestros intereses. Tampoco es bueno aislarnos en un mundo cada vez más interdependiente y conectado: en una palabra: multicultural.
Cuando llamamos Palestina a Palestina, nombramos muerte a la muerte, y vida a la vida. La destrucción cultural ha dejado ruinas y escombros qué limpiar, pero igualmente un espacio sobre el cual podemos construir la realidad que verdaderamente deseamos, la que ahora soñamos y que llegará a ser mejor que los sueños pasados. Pueblo construido desde abajo, con la ayuda del que mira desde arriba, integrado y que actúa con la convicción de "ser parte de".
Subcomandante: Con dolor puedo decir que, al componer música, lo he hecho con Pasión. Una palabra que viene del latín "passio", la cual significa "sufrimiento", "lo que se padece". La otra palabra, "Paciencia", proviene del latín "patientia", que significa "capacidad para soportar", "resistencia al sufrimiento".
Están embutidas, esas palabras, dentro de nuestros tuétanos...
No es fácil esperar treinta y tres años. Le agradecemos la espera, su hartazgo y su literatura: herramienta de combate, trascendencia y nostalgia por alguna vida pasada, incomprendida y vitoreada como gloria, pero realmente sepultada bajo lágrimas y sumergidas en dolor.
El tiempo: pasado, presente y sobre todo el futuro: tienen propietario: Les pertenece a aquellos que tienen PACIENCIA.
« Carlos Ponzio Elizondo »




